













Un mundo desconocido para mi se ha abierto desde hace un par de semanas.
Llevo años intentando matricularme en un curso de aproximación al esparto y nunca lo conseguía, las obligaciones, las fechas, el día a día, me hacía posponer esa deuda pendiente con mis raíces.
Por fin lo he conseguido y una tarde a la semana acudo a una clase en la que me imparten conocimientos.
No sé cuando fuí consciente de que debía acercarme más a esa técnica de creación, tal vez cuando mi madre me regaló las últimas "espardenyes" que mi abuelo Toni y padrino, hizo.


Apenas calzaba un 26 de pie cuando las utilicé sin ser conocedora de lo que llevaba, afortunadamente mis mayores sí sabían el valor de aquel objeto, ahora reposan en mi vitrina de objetos preciados.
Ver el trenzado ahora que sé cómo se trama, me produce una mezcla de admiración a mi abuelo al conseguir esa perfección con aquellas manos gigantes ( más si cabe) y ternura, al ser él consciente de que eran las últimas, que se le acababa el tiempo.
Pendiente de hacer algo para la exposición del día del libro que ha organizado Encarte, siendo consecuente con lo que ahora desarrollo en el curso y prudente al saber que un premio nacional de encuadernación compartirá vitrinas con sus devotos, me lanzo a la aventura de desarrollar un proyecto que me ronda la cabeza desde que mis manos tocaron el esparto.
Mientras tanto os dejo este vídeo, con la voz en off que más me recuerda al pare Toni, mi iaio, no por su acento, sino por su calidez.
http://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?METHOD=DETALLESEGMENTO&serv=Mediateca&mId=2394&sId=279


























