

Cuando se empieza un proyecto, cuando se tiene un hijo... sueña la madre-artista, el color de sus ojos o sus guardas, la textura de sus tapas o su piel morena.
Tiene pues expectativas, tiene pues esperanzas, tienes pues...que esperar a ver cómo crece.
Y "e voilà...", uno de ojos verdes y otro de seda roja, les separa un cocodrilo de tonos grises rebelde; unas guardas de papel florentino y otras de papel tivek teñido a mano con acuarelas, porque, de algo tenía que servir que Carmelina volviera a las clases de encuadernación, esta chica es una influencia fenomenal, la locura y el riesgo está servido...
Más cuadernos de la serie "Libretas de la nada", al mundo pues, hijos de Proserpina...a caminar sobre la lava.









