martes, 16 de junio de 2009

Hoy hablamos de las madres.


Acabo de terminar un trabajo para una madre, pero ¡ qué madre¡ , esa persona que cuando la conoces te das cuenta que es especial…que no se le acaba el ánimo, que trasmite alegría aunque hable de las cosas más mínimas que existen.


No sé si conocéis muy bien a mi madre, a aquellos que la conozcáis os daréis cuenta que mi madre es igual, siempre contenta, ya pueden suceder cosas regulares, malas o peores, siempre encuentra la disposición necesaria para afrontarlo con contento; siempre paciente, busca lo provechoso, la esperanza, el lado positivo, el optimismo…


Pues bien, de la madre que os hablo , no es la mía, y he sentido una sensación enormemente extraña, cuando he podido hablar con M.C. por teléfono porque era como hablar con mi madre, pero sin serlo, como en esos mundos paralelos que nos muestra Punset, pues igual…


Es inquietante ver cómo se transmite el cariño por un cable telefónico, cómo conectan en la ternura dos personas desconocidas vía correo electrónico con el sólo motivo de hacer feliz a una tercera.


Un día os dije que quería clientes que primero fueran personas amantes ( que trasmiten amor ) y después encargos, y así ando, que cada vez es más fácil trabajar si los proyectos rezuman tanto afecto.


Los Reyes Magos existen y si primero son los padres, después, os aseguro que son los hijos.




Óleo sobre plancha de cobre.(Vicente Molina Pardo)

Primera encuadernación de Rodrigo.

jueves, 11 de junio de 2009

Un vestido para una princesa

Como prometí, empiezo una caja de protección para Mio Lo San, y ¿ que envoltorio puede arropar a una emperatriz, sino una seda?.
Un vestido de seda verde que no llega a la suela de los zapatos a los vestidos bordados que luce en cada página.

Había que intentarlo , había que guardar toda la idealización de un cuento no visto desde hace tantos años, pero recordado como el mejor cuento de la infancia, y entonces todo es poco...

M.C. espero que la semana que viene tus hijos me llamen para decirme qué te ha parecido, es fruto de su amor que tú lo disfrutes ahora, tanto como les hiciste disfrutar a ellos relatándoselo día tras día.

Mañana saldrás de viaje y ya no te veré. Una vez más, me despido de ti.

Princesa de la China, Reina de Manchuria, te vas como las perlas procedentes de los ríos de tu región, recluida en tu Ciudad Prohibida en pleno siglo XXI, sin saber que eres la última Emperatriz Manchú de la última Dinastía Imperial.















miércoles, 10 de junio de 2009

La Leyenda de Mio Lo San

Aquí nos vemos, una vez más pintando los cortes de los cartones contracolados, cosida en amarillo para que de alguna manera sea única, montamos el troquelado y E voilà !...la princesa se pone en pie por arte de birlibirloque...nos falta la caja de protección...








martes, 9 de junio de 2009

El Tornillo de Palmer



Vuelve Mio Lo San a mis manos para regalar, ¡que delicia !, ¡es tan preciosa !, y ella hace que la trate con tanto mimo, que me hace cuidadosa y me templa los nervios.


Y no, no es que ya sepa de memoria hacerle casa, que ya van algunas, es que a pesar de la responsabilidad, es tan grato recordar la niñez de cada uno ¡¡ , y esta Princesa, vuelve a ir hacia el sur a recordar una niñez antigua, pero no por eso olvidada o perdida...


Así que, en esto andamos, recortando troquel a bisturí con entrega, y pintando cortes con atención...y al llegar al micrómetro, se me va la cabeza y ahondo en mis sinónimos para este "chisme"....uhmmmm....ya está esto se llamaba también...calibre, pie de rey y tornillo de Palmer...jajajaj, mi memoria actualizada gracias a esta China cabezona...claro, aquello de "si un tornillo montado en una tuerca fija se hace girar, el desplazamiento de éste en el sentido longitudinal, es proporcional al giro dado", más o menos como la neurona exprimida a la que he acudido para recordar...

lunes, 8 de junio de 2009

Pepa Molicie


Que no soy una encuadernadora de premio nacional no me lo tiene que recordar nadie, pero no soy mediocre. Una muestra de ello es que otras encuadernadoras son capaces de regalarme sus primeras obras. Mi Pepa Molicie lo ha hecho.


Su primera encuadernación belga ha sido su regalo.


Magnífica ella, bueno las dos.


Me encanta tanto regalar como que me regalen. Adoro los regalos -diría Laila-,aquí os la dejo y después de pintarle en el sótano el corte central, creo que voy a utilizarla rápidamente, pues como a todos los encuadernadores, no hay mayor satisfacción...que usen mis libretas.

Gracias.