Una técnica que no os he contado y que me ha dado grandes satisfacciones, que este invierno me enseñó Javier en La LLar, es un tanto peliaguda si el pedazo de tela es de grandes dimensiones, pero también depende de la maña del que maneja el papel Japón.
Consiste en convertir una tela de uso normal en una apropiada para la encuadernación, para ello se tiene que incorporar un papel Japón a dicha tela como si de una sola pieza se tratara.
En la primera práctica sólo fui espectadora/ayudanta/flipando que Pepa requería para hacer un regalo...¡¡ qué raro ¡¡, que recubría el interior de una caja, una esterilla Aida bordada por ella.


Y ya cuando me tocó ser a mi la "manos a la obra", me propuse hacer un regalo...¡¡ qué raro ¡¡.
Tomé los restos del forro de la toquilla de una de las "Mayoralas 2008" que a la vez era el chaleco de su pareja y decidí hacerles el álbum de fotos para que guardaran los recuerdos de tan portentoso año...(arrrggg)...
Este es el resultado, gracias a un buen maestro, a una tela agradecida, y a unos amigos a los que les gusta todo lo que hago.
Para colmo, inventé como fundir las dos alturas del álbum, esa piel gruesa y desagradecida, junto con esa tela convertida en tela de encuadernar...solución...meter por medio una cabezada verde...como decía J.A.M. las innovaciones, la mayoría de las veces, se deben a los materiales con los que uno cuenta en el momento de dar solución...
Aquí os dejo unas fotos...una cosa más, un recurso más.
Consiste en convertir una tela de uso normal en una apropiada para la encuadernación, para ello se tiene que incorporar un papel Japón a dicha tela como si de una sola pieza se tratara.
En la primera práctica sólo fui espectadora/ayudanta/flipando que Pepa requería para hacer un regalo...¡¡ qué raro ¡¡, que recubría el interior de una caja, una esterilla Aida bordada por ella.


Y ya cuando me tocó ser a mi la "manos a la obra", me propuse hacer un regalo...¡¡ qué raro ¡¡.
Tomé los restos del forro de la toquilla de una de las "Mayoralas 2008" que a la vez era el chaleco de su pareja y decidí hacerles el álbum de fotos para que guardaran los recuerdos de tan portentoso año...(arrrggg)...
Este es el resultado, gracias a un buen maestro, a una tela agradecida, y a unos amigos a los que les gusta todo lo que hago.
Para colmo, inventé como fundir las dos alturas del álbum, esa piel gruesa y desagradecida, junto con esa tela convertida en tela de encuadernar...solución...meter por medio una cabezada verde...como decía J.A.M. las innovaciones, la mayoría de las veces, se deben a los materiales con los que uno cuenta en el momento de dar solución...
Aquí os dejo unas fotos...una cosa más, un recurso más.











































