jueves, 11 de junio de 2009

Un vestido para una princesa

Como prometí, empiezo una caja de protección para Mio Lo San, y ¿ que envoltorio puede arropar a una emperatriz, sino una seda?.
Un vestido de seda verde que no llega a la suela de los zapatos a los vestidos bordados que luce en cada página.

Había que intentarlo , había que guardar toda la idealización de un cuento no visto desde hace tantos años, pero recordado como el mejor cuento de la infancia, y entonces todo es poco...

M.C. espero que la semana que viene tus hijos me llamen para decirme qué te ha parecido, es fruto de su amor que tú lo disfrutes ahora, tanto como les hiciste disfrutar a ellos relatándoselo día tras día.

Mañana saldrás de viaje y ya no te veré. Una vez más, me despido de ti.

Princesa de la China, Reina de Manchuria, te vas como las perlas procedentes de los ríos de tu región, recluida en tu Ciudad Prohibida en pleno siglo XXI, sin saber que eres la última Emperatriz Manchú de la última Dinastía Imperial.















7 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Una verdadera JOYA, Glò!
¡qué manos tienes!
La impaciencia me corroe pero la satisfacción de la sorpresa será la recompensa.
Un beso enorme.
Edu

Anónimo dijo...

¡Una verdadera JOYa, Glò!
¡qué manos tienes!
La impaciencia me corroe pero la emoción de la sopresa e ilusión serán la recompensa.
Un beso enorme,
Edu.

Anónimo dijo...

vaya creía que el primero no había sido publicado... jeje
Edu.

Galderich dijo...

Una autèntica meravella! Quina capsa més ben guarnida. Felicitats per aquesta feina tan delicada. No em puc ni imaginar com em quedaria a mi aquesta capsa!

amparo dijo...

Hola!

Este comentari no té massa que vore en aquesta entrada,... o si¿?¿?¿

Be, la questió és que el passat 9 de juny et vaig enviar una proposta en forma de e-mail, igual no t'arribat o igual si i se te n'ha passat, no ho sé, de totes maneres fes una una ullada al correu d'eixe dia i ja em dius alguna cosa.

OK¿¿??

Blanca dijo...

Jo creo firmemente que cada persona se convierte en lo que sueña.

Y tu eres el mejor ejemplo que se me me ocurre .

y me da la gana decirte que te quiero.

Anónimo dijo...

Blanca, cómo te he echado de menos...